Hotel Jardín

REVISTA PUNTO #69 – CARACAS, FAU-UCV, 2001

 

Hotel Jardín

 

LUIS POLITO

 

 

Descripción del contexto inmediato

 

El edifico del Hotel Jardín es parte integrante de la Plaza Bolívar de Maracay, conjunto urbano y arquitectónico mandado a construir por Juan Vicente Gómez en ocasión del Centenario de la Muerte del Libertador (1830-1930).

 

Este monumental conjunto incluye importantes edificios como el propio hotel, los cuarteles Sucre y Bolívar, el Hospital, el Teatro de la Opera, el Club de Deportes (algunos de ellos construidos en ocasión del Centenario), el propio diseño de la amplia plaza de aproximadamente 320 metros de largo por 106 de ancho que incluía caminerías, quioscos, estatuas, obras de paisajismo e iluminación. Dentro del conjunto de obras encargadas por Gómez para su predilecta ciudad ésta es, sin duda, la que significó la más importante huella en el desarrollo urbano de la ciudad de Maracay.

 

El espacio rectangular de la plaza, divide en tres zonas contiguas de proporción cuadrada y características similares.

 

En sentido longitudinal, dos amplias avenidas se desarrollan a lo largo de los bordes del rectángulo, mientras que en el centro del mismo se destaca el eje longitudinal que rige a la composición y que remata en la fachada del hospital hacia el oeste.

 

En su diseño original, las tres zonas de la plaza estaban atravesadas en sentido norte-sur por avenidas para el tráfico vehicular. Actualmente sólo se permite el tráfico vehicular en las avenidas de los extremos.

 

De oeste a este y sobre el eje longitudinal aparece entre la primera y segunda zonas una fuente, alineada con el acceso al Hotel Jardín, y entre la segunda y tercera estatua ecuestre de Bolívar, alineada ésta con la entrada del Cuartel Bolívar.

 

De norte a sur, en cada una de las zonas se desarrolla un eje transversal sobre el que se abren dos redomas circulares. En el centro de éstas se ubican fuentes de agua (en las zonas y redomas de los extremos) o dos quioscos de forma octogonal en la zona central.

 

La Avenida Bolívar, que atraviesa la plaza hacia el norte en sentido longitudinal, es la avenida más importante de Maracay, sirviendo de acceso al centro de la ciudad desde las avenidas que provienen de la autopista del Centro.

 

En líneas generales, la presencia de vegetación alta, ubicada tanto en el centro de la plaza como en los bordes, impide una visión clara de la totalidad del espacio abierto.

 

Importante de destacar es la longitud de algunos de los más importantes edificios de los alrededores: 220 metros el Hotel Jardín, 90 metros el Cuartel Sucre y 176 metros el Cuartel Bolívar.

 

Los aspectos descritos contribuyen a destacar las características de este conjunto urbano de corte académico, en donde destaca la presencia de ejes de composición y perspectiva sobre los que se alternan fuentes, estatuas y portales de los edificios en concordancia con el carácter monumental y conmemorativo del conjunto.

 

Al lado este del Hotel Jardín e igualmente con frente a la plaza, existió el Club de Deportes, construido en la misma época del hotel y proyectado igualmente por Villanueva. El club constaba de diversas canchas, vestuarios y bar.

 

Datos históricos (cronología)

 

23-10-1930. Por decreto del Presidente de la República se ordena la adquisición de los terrenos donde se construyen El Hotel Jardín, el Cuartel de Caballería (Páez), el Club de Deportes, la Clínica Militar y el nuevo Hospital Militar (Memoria MOP 1931, II:1402).

 

19-12-1930. Juan Vicente Gómez inaugura el Hotel (AA.VV., 1996:150).

 

28-01-1931. El Ministro de Obras Públicas, F. Álvarez Feo, envía una comunicación al Ministro de Salubridad y de Agricultura y Cría en donde se participa la culminación del edifico. Se envía un inventario de los bienes y equipos del mismo entre las que se señala: maquinarias, mobiliario, lencería, cristalería, platería y otros enseres (Memoria MOP 1931, II:1403).

 

20-02-1931. Mediante un acta firmada por funcionarios del Ministerio de Obras Públicas y del Ministerio de Salubridad y de Agricultura y Cría, el primer organismo hace entrega al segundo del Hotel Jardín y de sus muebles y equipos (Memoria MOP 1931, 11: 1404-1405).

 

1957. Se construye el Hotel Maracay. El edificio del Hotel Jardín pasa  a ser sede de la Gobernación. Se sustituye el piso de baldosas de cemento por el de granito que hoy existe. Se suprimen los arcos de la fachada. Posteriores intervenciones implican la modificación del área de servicios y la aparición de una construcción deleznable que ocupa parte de las áreas abiertas del conjunto (Araque, 1996:8)

 

15-04-1994. En la Gaceta Oficial N° 35.441 aparece publicado el decreto de la Junta Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, en el cual se resuelve declarar al Hotel Jardín como Monumento Histórico Nacional (Gaceta Oficial N° 35.441, 15-04-1994).

 

Descripción funcional

 

El edificio ocupa un lote de terreno de aproximadamente 220 metros de lago por 130 de ancho. Sobre el lado más largo y dando frente a la Plaza Bolívar se desarrolla el cuerpo principal del edificio que contenía el conjunto de las 100 habitaciones, ubicadas en planta baja, primero y segundo piso.

 

En el extremo suroeste se ubicó la zona de servicios (cocina, lavandería, depósitos (y en el sureste el garaje).

 

El conjunto conforma virtualmente un esquema en forma de “E”, siendo el lado más largo el frente hacia la Plaza Bolívar. En el centro de este cuerpo se desarrolla perpendicular el eje axial sobre el que se ubican en forma secuencial la entrada, corredores y escaleras, un pequeño primer patio, uno segundo más amplio que conducía al bar y al salón de baile, siguiendo con el comedor y los amplios jardines arbolados posteriores.

 

El conjunto de las habitaciones se ubicaban sobre el frente de la edificación, y el acceso se realizaba a través de un amplio corredor interno que servía como filtro climático, elemento de circulación y complemento espacial de las habitaciones. Desde el corredor se podía observar el conjunto de jardines internos y las dependencias públicas del hotel.

 

Las habitaciones de planta baja y primer piso eran más amplias, contando con una sala de recibo y baños internos. Las habitaciones del tercer piso eran más pequeñas y los servicios de baño eran colectivos.

 

Cercanas a la entrada principal se ubicaban áreas destinadas a la central telefónica y oficinas. En diversos niveles los techos planos se utilizaron como amplias terrazas sobre las que se ubicaban columnas y pérgolas.

 

Uno de los aspectos que se destacaba en los informes descriptivos del edificio presentes en las Memorias del MOP era el uso de la iluminación artificial indirecta.

 

La magnitud del edificio, la secuencia de corredores, jardines, fuentes y espacios de recreación cubiertos, pero permeables visualmente, enriquecían el recorrido dentro de la edificación, enfatizando el carácter público y de encuentro de un gran hotel.

 

En este edificio está presente uno de los rasgos más significativos de la arquitectura del maestro Carlos Raúl Villanueva: la permanente interrelación entre espacios internos y externos, retomando así una de las principales virtudes de la arquitectura tradicional venezolana.

 

El uso actual del edificio es la sede de la gobernación del Estado Aragua. Independiente del cambio que ha significado el nuevo uso, el edificio se encuentra muy deteriorado, tanto en el aspecto material como en el hecho de haberse alterado importantes aspectos de su acertada concepción climática y de sentido del lugar (cuerpos agregados, aparición de cerramientos donde no los había).

 

En tal sentido cabe destacarse la última y más importante función en la historia del edificio: la de monumento. A través de la resolución establecida por la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación, publicada en Gaceta Oficial en fecha 15 de abril de 1994, se decreta a este edifico como un Monumento Histórico Nacional. El decreto establece que “..cualquier reforma, reparación o cambio de destino...” de los edificios sujetos al decreto “... no podrá hacerse sin el previo consentimiento del Ejecutivo Nacional, dado el informe favorable de la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación” (Gaceta Oficial N° 35.441, 15 de abril de 1994.)

 

Cabe asumir que estas últimas consideraciones tienen por objeto reservar la propia sustancia del monumento declarado, que en este caso es, sobre todo, el conjunto de valores arquitectónicos originales ya señalados y que han sido fuertemente alterados.

 

En este sentido cabe señalarse la incompatibilidad entre la calidad del edifico como monumento y el estado de abandono y menosprecio hacia los valores indudables que alguna vez tuvo el Hotel Jardín.

 

Descripción formal

 

Formalmente, en el Hotel Jardín destacan, por un lado, las pautas de la composición planimétrica y por otro, los rasgos formales de la concepción volumétrica y de las fachadas. En este sentido, la concepción del conjunto cabe relacionarla con el eclecticismo del siglo XIX.

 

En cuanto al primer aspecto del edificio obedece a una concepción académica que se manifiesta particularmente en el partido simétrico y por el eje de composición transversal que rige la composición y que agrupa o conduce a los espacios públicos más importantes. La secuencia conformada por el vestíbulo de entrada, las escaleras, corredores, el salón, el bar y el comedor establecen un recorrido y una sumatoria de espacios que o bien corresponden con el eje mencionado o se ubican en forma simétrica a ambos lados.

 

En el desarrollo volumétrico se observa cómo se conjugan elementos del repertorio clásico como las columnas y arcos de medio punto en los corredores de los dos patios o en la fachada principal, las pilastras que flanquean el cuerpo del acceso y referencias formales del llamado estilo prehispánico; las torres con sus techos en pabellón a cuatro aguas, el uso de la teja, las pérgolas de madera. Otro aspecto importante es la diferencia en el tratamiento formal y espacial de los espacios más relevantes y públicos del edificio y el que se le da a los espacios de servicio y al garaje.

 

Los cuerpos del garaje y de los servicios ubicados a ambos lados del fondo del edificio y del terreno, representan en líneas generales la simetría asumida, aunque sus particulares rasgos y el vínculo que se da entre el comedor y la cocina contrarían el partido inicial. Esta particularidad, que a simple vista puede parecer como contradictoria, puede entenderse si nos referimos al momento en que se realiza el proyecto (1930). Por un lado, para los espacios más públicos y visibles se adoptan criterios académicos y rasgos formales prehispánicos, muy en boga para la época. Bajo otros criterios se desarrollan los espacios de servicios, que obedecen más a pautas funcionales y se acercan más a la simplicidad de las formas modernas.

 

Estas diferencias de tratamiento, comunes por otro lado a otros edificios que hacen parte de este inventario, nos muestran la transición de un momento de la arquitectura en que el problema de los estilos y las apariencias juegan un papel importante en términos de la aceptación del gusto común y por otra parte se están iniciando cambios en cuanto a las técnicas constructivas, los problemas funcionales y nuevas tendencias de la arquitectura.

 

Descripción de los materiales y condiciones de conservación

 

Estructura portante: Columna de concreto armado y paredes de ladrillo.  Bueno.

 

Techos, cubierta: losas de concreto. Techos inclinados recubiertos de teja.  Malo.

 

Pisos-entrepisos : Planta baja y primer piso: granito vaciado en blanco y negro con flejes de bronce. 2° piso: baldosas de cemento 20x20 cm en colores amarillo, verde y rojo. Estructura entrepisos: losas de concreto. Bueno.

 

Cerramientos: Bloques calados en fachadas exteriores. Puertas y ventanas en diversos materiales. Malo.

 

Acabados interiores: Paredes y columnas frisadas y pintadas de blanco con zócalo en pintura negra. Techos frisados y pintados en blanco. Exteriores: friso liso y pintura color blanco. Malo.

 

Elementos decorativos: Vano central de acceso con arco de medio punto. A ambos lados: pilastra adosadas dobles y sencillas con bases y pequeñas cornisas. En el interior: pequeños aleros, escudos, jardines y fuentes ornamentales, hoy inexistentes. Malo.

 

Instalaciones eléctricas y sanitarias embutidas. Equipos individuales de aire acondicionado, ubicados en azoteas y dispersos por todo el conjunto.

 

 

Otros agregados: 1- Construcción de un piso entre el garaje y el comedor. Corredor de estructura metálica. 2- Cerramiento de vidrio Templex en comedor y salón de baile. 3- Estructuras deleznables en zona de servicio. Malo.

 

ANEXOS

 

Informe descriptivo del edificio (Memoria MOP 1931, I: CDL-CDLI)

 

“Son tan conocidos los beneficios de orden cultural y también material que proporcionan al país las visitas de viajeros del exterior, o sea, de turistas, que es innecesario encarecerlo aquí. Con el muy laudable propósito de hacer participar a nuestro país de los referidos beneficios se emprendió la construcción de un suntuoso hotel tropical, en la ciudad de Maracay, por ser esta ciudad punto convergente de nuestras principales carreteras y por existir en su proximidad los más bellos paisajes de la zona tropical. Este hotel combinado con el Hotel Miramar de Macuto que ya posee la República, constituye el elemento esencial para una pequeña gira por la zona más bella, rica y poblada de Venezuela, pudiendo el viajero desembarcar en La Guaira y reembarcarse en Puerto Cabello, después de una semana o más de estadía en el territorio nacional. Este hotel puede calificarse como uno de los mejores hoteles tropicales del universo y quizás como el mejor, es sin disputa, el hotel que cubre mayor superficie de terreno en el mundo. Este hotel fue construido frente al amplísimo parque llamado Plaza Bolívar de Maracay y tiene en su interior dos grandes áreas donde se han construido bellos jardines que justifican su nombre.

 

Todas las habitaciones destinadas a huéspedes están en los tres pisos de la fachada principal que, como se ha dicho, queda frente a la Plaza Bolívar, y la parte interior de estas habitaciones tienen salida a anchos y lagos corredores que, a su vez dan frente a los jardines a que hemos aludido, esta acertada distribución proporciona a todos los dormitorios y a los departamentos dichos una segura y constante ventilación que determina una diferencia de temperatura de tres y hasta de cuatro grados con las otras partes de la ciudad de Maracay.

 

La fachada principal tiene una extensión total de 220 metros y está cortada en su centro o parte media por una torre coronada por azoteas y por un pintoresco mirador superior. Este núcleo central de la fachada comprende la entrada principal y es de bellísimo estilo moderno. El mismo núcleo une armónicamente por su derecha y por su izquierda las dos series de elegantes arcadas que completan el frente del edifico. Estas arcadas abarcan la altura de los dos pisos primero y segundo, y son rematadas con tejas de asbesto coloreadas y provistas de numerosas ventanillas que dan luz y ventilación a las habitaciones del tercer piso.

 

En propiedad, el Hotel Jardín comprende tres edificios que se complementan entre sí: el hotel propiamente dicho; las dependencias de servicio y el garage. Estos tres edificios están plantados dentro dee un rectángulo cuyos lados miden 220 x 130 metros, dejando libres los dos amplios espacios intermedios que, como se ha dicho, han sido destinados para parques y jardines.

 

El hotel propiamente dicho comprende las habitaciones para huéspedes, el salón de baile, el bar y el comedor. Las habitaciones para huéspedes son cien en total; de estas habitaciones sesenta y seis deben considerarse como pequeños departamentos, pues cada uno de ellos está constituido por un dormitorio, una antecámara o sala de recibo y una completa y modernísima sala de baño. Las treinta y cuatro habitaciones restantes están colocadas en el tercer piso, constan de un solo dormitorio y cada una de ellas tiene un lavamanos con servicio de agua corriente y demás apartamentos comunes para baño de regadera. Todas las habitaciones están equipadas con excelente iluminación, y con los muebles y enseres requeridos para proporcionar las comodidades deseables. Los amplios corredores que complementan las habitaciones por el lado interior, y por los cuales se da acceso a ellas, les aseguran la más completa protección del calor por lo cual, como hemos dicho, siempre reina en ellas una atmósfera fresca que hace del Hotel Jardín un moderno edificio superiormente bien concebido para satisfacer las condiciones climatéricas tropicales.

 

En la parte central donde está el sitio de la entrada principal existe el amplio hall decorado con notable acierto y a ambos lados de éste los departamentos para la central telefónica, para informaciones y para la oficina de la Gerencia. De allí siguiendo siempre por la parte central y en dirección perpendicular a las habitaciones se atraviesan los corredores del piso bajo y se entra a un patio muy bien proporcionado rodeado de columnas, a ambos lados de los cuales dos artísticas y cómodas escaleras conducen a los pisos superiores y dos amplios pasajes permiten el acceso al bar y al salón, ambos de forma sensiblemente semicircular y separados  por un patio de mayores dimensiones que el anterior, circundados por una columnata de columnas pareadas. Tanto el bar como el salón de baile fueron provistos de amplias luces sobre los jardines y están techados con azoteas sustentadas por pilares que fueron aprovechados, especialmente en el salón para encajar motivos ornamentales. Por último, una amplia entrada conduce del segundo patio mencionado al comedor que es de forma rectangular con los ángulos seccionados y cubierto, como los dos locales precedentemente descritos, con azoteas asentadas sobre columnas convenientemente distribuidas. Estos tres departamentos están provistos de iluminación indirecta.

 

“El estilo arquitectónico del interior del edifico es moderno y denota una marcada inspiración de los estilos español y renacimiento italiano”.

 

El proceso de deterioro del edificio (Araque, Pérez, Orlando, 1996:80-81)

 

“La dictadura del General Juan Vicente Gómez significó para Maracay el desarrollo arquitectónico y urbano de varios sectores. El más importante de ellos fue la construcción del espacio urbano conformado por la Plaza Bolívar, el Hotel jardín, la Clínica Maracay, el Casino Militar, la sede de Malariología, la Fábrica de Jabón y los Cuarteles Sucre, Bolívar y Páez. Gran parte de este espacio urbano inaugurado al comienzo de los años treinta, ha llegado hasta nuestros días. Sin embargo, no ha escapado a la falta de atención de los gobiernos estadales.

 

El caso más patético lo constituye el Hotel Jardín. Diseñado por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva e inaugurado por el general Gómez en 1930; el Hotel fue lugar de muchos episodios importantes de nuestra vida social, cultural y política. Grandes y fabulosos bailes se celebraron en él y hasta Carlos Gardel tuvo la oportunidad de cantar en sus salones. Muchos viajeros y celebridades se alojaron en sus amplias y confortables habitaciones. Su riqueza especial (¿espacial?), su amplios corredores y salones de estilo afrancesado, evidente influencia de Villanueva, se adaptaban al fuerte clima maracayero. Pero la vida del hotel duró poco más de veinte años. Nada más. Por decisión de los dirigentes políticos durante la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez se construye el Hotel Maracay en Las Delicias, diseñado por el arquitecto Luis Malaussena e inaugurado en 1957 y se destruye el querido Hotel Jardín, con la finalidad de convertirlo en sede del gobierno regional”.